LOS EFECTOS PERJUDICIALES DE LOS COLORANTES ARTIFICIALES

 


Por Isela Febres


Los colorantes artificiales se encuentran hoy en día en casi todos los supermercados en productos procesados, panadería, pastelería, cereales y muchos otros. ¿Cuál es el riesgo de consumirlos? ¿Qué efectos tienen sobre nuestra salud y la de nuestros niños? y otras interrogantes las aclara nuestra columnista Isela Febres.

El ya muy común cupcake de cumpleaños con crema de colores es una muestra de cómo los colorantes artificiales se han introducido en el mundo de los niños como un alimento “natural” y “divertido”. El consumo de estos colorantes se ha incrementado en 500% con respecto a 50 años atrás. Productos de pastelería como un simple cupcake no contenía la crema de encima o tal vez la famosa chantilly a base de mantequilla. ¿Qué ha cambiado?

Por un lado, es un tema básicamente de moda. Los niños se ven atraídos por coloridos pasteles, jugos azules, cereales multicolor que la industria moderna ofrecen y nosotros como padres accedemos a comprar sin percatarnos del daño que estos pueden ocasionar a grandes y chicos.

Por otro lado, la industria alimenticia es gigantesca y representa millones en ventas, entre ellas las de los colorantes ratifícales. No es de interés de esta industria el mantener a la población lo más sana posible, así que es tarea de la población en reconocer los daños ocasionados por algo aparentemente “inocuo” para la salud que puede en realidad crear trastornos de hiperactividad e incluso cáncer.

En los Estados Unidos ninguno de estos colorantes ha sido prohibido ni cuentan con alguna etiqueta advirtiendo el posible efecto nocivo en la actividad.

En un reporte llamado “Food Dyes: A Rainbow of Risks” (Colorantes alimenticios: un arcoiris de riesgos) del CSPI (Center for Science in the Public Interest) reveló que los colorantes alimenticios aprobados para su uso en Estados Unidos están relacionados a problemas de cáncer y la hiperactividad hasta reacciones alérgicas.

Existe otro que fue publicado por la revista “The Lancet” donde se concluyó que una variedad de colorantes comunes junto al benzoato de sodio –que se encuentra en muchas bebidas sin alcohol, jugos de frutas y aderezos para ensaladas- causan ciertamente que algunos niños se vuelvan más hiperactivos y distraídos.

Estos resultados fueron los que motivaron a la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido (FSA), a recomendar a los padres que eviten el uso de colorantes artificiales y aditivos así como un llamado a la industria de alimentos a remplazar estos productos artificiales por alternativas naturales.

Sin embargo, en los Estados Unidos ninguno de estos colorantes ha sido prohibido ni cuentan con alguna etiqueta advirtiendo el posible efecto nocivo en la actividad y atención de los niños, como ya se realiza en la Unión Europea desde el año 2010.

Es importante informarse sobre los efectos perjudiciales de los colorantes artificiales así como transmitir esta información a familiares y amigos.

Queda como recomendación general evitar el consumo de los colorantes artificiales. Es importante informarse sobre los efectos perjudiciales del mismo así como transmitir esta información a familiares y amigos. Por ultimo, tener en cuenta que existen alternativas naturales de origen vegetal, si es nuestra intención mejorar el aspecto de un producto alimenticio para hacerlo más atractivo a la vista.

Los colorantes alimenticios más comunes son:

Azul #1: Estudios sugieren que causa tumores renales en ratones.

Azul #2: Incidencia de tumores, gliomas cerebrales en ratas macho.

Rojo cítrico #2: Tumores en la vejiga urinario y otros. Se encuentra en la cáscara de las naranjas de Florida.

Verde #3: En 1990 la FDA (Food and Drug Administration) lo reconoció como cancerígeno tiroideo en animales y se encuentra en envolturas de salchichas, cerezas marrasquino y otros.

Rojo #40: Puede acelerar el desarrollo de tumores, alergia en humanos y puede ser considerado causante de hiperactividad en niños.

Amarillo #5: Hiperactividad y otros efectos de conducta en niños.

Amarillo #6: Causó tumores suprarrenales en animales.


Isela Febres es ingeniera agrónoma y amante de la buena alimentación. Para contactarla, puedes escribirle al correo electrónico iselafebres@yahoo.com

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