NUNCA MÁS; LA EXPRESIÓN DE UNA GENERACIÓN


Por Diana Goytortúa

El pasado  24 de marzo de 2018 miles de estudiantes, docentes y simpatizantes se reunieron en Washington D.C para la manifestación March for Our Lives, organizada por sobrevivientes de un tiroteo que dejó 17 personas muertas en una escuela secundaria de Florida.

Portaban letreros, cantaban y exigían acciones contra la violencia armada: sus palabras resonaban en las calles atestadas de manifestantes. Implicaron a las personas que se registrarán para votar, y suplicaron a los legisladores que se hicieran cargo de los niños.

El evento en Washington fue uno de los más de 800 planeados en los Estados Unidos y otras ciudades importantes en todo el mundo.


El momento del cambio es ahora, y los adolescentes son los que lideran el movimiento. Desde lo ocurrido en Parkland, los estudiantes de todo el mundo han luchado por defender no solo sus vidas, sino también por sentar un precedente y ser generadores de grandes cambios. Los jóvenes ahora, más que nunca, están levantando su voz para expresar su inconformidad, hacer valer sus derechos y crear un futuro mejor. Somos una generación que llega pisando fuerte y no se deja amedrentar hasta conseguir resultados y trascender las barreras que les fueron impuestas.

Me enorgullece ser parte de una generación que está dispuesta a hablar  de cuestiones importantes, sin importar las consecuencias. Una generación que no se conforma con ser meramente espectadores sino autores de sus propios mensajes. No solo hacemos que nuestra generación escuche, sino que también hacemos que las generaciones superiores a nosotros sientan y multipliquen el mensaje. Marcharemos, hablaremos, lloraremos, gritaremos y lucharemos por lo que creemos, y nadie podrá detenernos.

El 14 de marzo de 2018, miles de estudiantes y maestros salieron de las aulas y las escuelas para participar en una marcha de 17 minutos para honrar a las 17 víctimas de Parkland. Los estudiantes, en algunos casos, estaban dispuestos a enfrentar consecuencias debido a que dejaron sus clases sin permiso. Esto muestra el impacto que está teniendo este movimiento al mostrar que los estudiantes, fieles a sus creencias están dispuestos a no dejarse silenciar, tomando en cuenta que están siendo parte de algo mucho más grande.

El pasado 24 de marzo de 2018, estudiantes, padres y maestros de todo el país se reunieron en Washington D.C. para marchar por sus vidas y protestaron contra la violencia. Personas de diferentes lenguas, creencias y puntos de vista políticos, se unieron a esta iniciativa liderada por los mismos estudiantes para generar cambios legislativos. Los sobrevivientes se llenaron de valor y el mundo entero escucho sus discursos mientras en más de 800 ciudades en EUA y alrededor del mundo, más personas se unían paralelamente a esta causa.  Emma González, sobreviviente, se mantuvo en silencio durante seis minutos y veinte segundos: misma cantidad de tiempo que duró el tiroteo en su escuela. El discurso de Emma trae esperanza para nuestro futuro y nos recuerda luchar por lo que creemos que es correcto. El movimiento por un futuro mejor y una nación más segura comienza ahora, y estoy orgullosa de ser parte de una generación que está generando un cambio. Más que ser el futuro somos el presente actuando con determinación, y ya es hora de que la gente nos escuche. Una tragedia como esta no debería volver a suceder. Nunca más. Marcha por tu vida antes de que no tengas la oportunidad de hacerlo.


Diana Goytortúa vive en The Woodlands y es senior en The Woodlands High School.

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