VIAJES

MÁS DE UN MORDISCO PARA SABOREAR LA GRAN MANZANA


Una ciudad que se reinventa y recupera lugares que se hacen turísticos en un abrir y cerrar de ojos. Una urbe que cambia con las estaciones. No importa cuantas veces visites Nueva York, siempre hay nuevos lugares que descubrir.

Por Gabriela Ivanac


En  el recorrido por la ciudad de los rascacielos es necesario detenernos primero en los más icónicos símbolos de la ciudad. Comenzamos en Times Square, el epicentro, donde la cantidad de pantallas y luces no permiten distinguir si es de día o de noche. Dependiendo de la temporada del año no caminarás por sus calles, sino que serás llevado por la multitud que se aglomera y recorre sus tiendas. Seguimos por Grand Central Station, tiene más de un siglo de historia y su emblemático reloj, en la parte central del hall, rodeado de gran cantidad de pantallas, ha sido protagonista de películas como Superman. 

Pensar en Nueva York es pensar en sus vistas aéreas y skylines. Estar en la ciudad que nunca duerme incluye apreciarla desde lo más alto, y estos tres edificios son los que ofrecen las mejores vistas: Top of the Rock, el Empire State Building y el observatorio del One World Trade Center. Cruzar desde Manhattan hasta Brooklyn al atardecer, atravesando el famoso Puente de Brooklyn, te permitirá apreciar todo el skyline de la ciudad. Uno de mis lugares favoritos es Brooklyn Heights Promenade, desde donde podrás tomar las mejores fotos, una vez cruzado el puente. Otra forma de apreciar el hermoso skyline del Distrito Financiero, es paseando en el ferry de Staten Island, el cual es gratuito. Además, durante el trayecto se puede ver la Estatua de la Libertad a lo lejos. 

Ir a Nueva York y no caminar las calles de la 5th Avenue está prohibido.

Pensar en Nueva York es pensar en sus vistas aéreas y skylines.

La agitada ciudad tiene un pulmón natural que la alimenta y donde sus ciudadanos y turistas se refugian en busca de paz y tranquilidad: Central Park. Requiere tiempo para recorrerlo ya que te puedes encontrar con un sinfin de lagos, estatuas, jardines, restaurantes, museos y hasta un zoológico. Sin duda una buena idea es alquilar una bicicleta para recorrerlo al puro estilo neoyorquino.

Ir a Nueva York y no caminar las calles de la 5th Avenue está prohibido. Al menos una vez es necesario pasear por las calles repletas de tiendas de grandes marcas hasta llegar a la Catedral de San Patrick, la cual convive perfectamente entre edificios y le da a esta avenida un aire aun más señorial y distintivo. 

Evidentemente, como toda metrópolis, tiene museos que no te puedes perder. The Metropolitan Museum of Art es unos de los más importantes del mundo y conocido mundialmente por la gala benéfica que se realiza cada año. El MoMA también debe estar en los primeros de tu lista para dejarte deleitar por lo mejor del arte moderno. El museo de Historia Natural es otro símbolo de la ciudad, conocido por servir de inspiración a la película “Una Noche en el Museo”.

Si eres de los que se escapa de lo tradicional, amarás descubrir el rincón bohemio de Nueva York, Williamsburg, hogar de jóvenes artistas, músicos, escritores y diseñadores gráficos. Es el lugar perfecto para disfrutar de restaurantes vanguardistas, de la moderna vida nocturna y no te pierdas la visita obligada a Brooklyn Brewery, una fábrica de cerveza que tiene su propio bar. Pero, si lo tuyo son las compras, las calles de Soho son para ti. Déjate deleitar por las mejores tiendas de artículos de diseño y hermosas galerías de arte. Y si tienes un poco más de tiempo, no dejes de visitar: Coney Island, un barrio de Brooklyn con playa y sede del parque de atracciones Deno’s Wonder Wheel o el barrio Harlem en el norte de Manhattan, repleto de sitios para disfrutar de buen jazz y donde debes asistir a una misa Gospel en alguna iglesia. 

No te puedes ir de la ciudad sin al menos masticar algo más que lugares, museos y monumentos. En mi última visita quise aventurarme a conseguir las mejores hamburguesas de Manhattan, y aunque me quedaron miles de lugares sin visitar, les aseguro que no se arrepentirán de ir a Burger Joint, un restaurante clandestino escondido a plena vista, ubicado al lado de la recepción del hotel Le Parker Meridien New York, en pleno Manhattan y al que se accede a través de una cortina. No hay forma de perderse, pues siempre hay una fila de gente esperando para entrar al lugar, lo cual no significa muchas horas de espera, ya que poseen una carta pequeña y la rapidez es parte de su estilo: llegas, pides, comes y te vas, así de rápido. No obstante, si lo tuyo son los platos de comida abundante, al estilo casero y a buen precio, te recomiendo Carmine’s, un restaurante italiano que no tiene nada que envidiarle a los que se encuentran en Little Italy. Ofrecen variedad de platos deliciosos y su particularidad es que son tan grandes que toda la mesa debe ponerse de acuerdo para ordenar lo mismo. El toque dulce del viaje debes ponerlo en Magnolia Bakery, ampliamente conocida por aparecer en Sex and the City y por sus famosos cupcakes, o armarte de paciencia y visitar Carlo’s Bakery, que siempre es una buena idea para endulzarte la estancia. Si cuentas con mucho tiempo no olvides visitar Eataly y Chelsea Market, donde además de comprar, puedes degustar muchas delicateses en algunas de sus barras. 

No estamos ni cerca de conocer una cuarta parte de Nueva York. Es por eso que para saborear la gran manzana, hay que darle varios mordiscos. 


Gabriela Ivanac es una apasionada de viajar y comparte esta pasión a través de sus redes sociales @vaentransito. Si deseas comunicarte con ella le puedes escribir a vaentransito@gmail.com

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